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Retractarse es una acción fuerte.  El diccionario de la Real Academia Española (RAE) es sintético y rotundo: retractarse es “Revocar expresamente lo que se ha dicho, desdecirse de ello”.

Pero, ¿qué ocurre cuando un científico se retracta tras la publicación de un estudio científico, de un (supuesto) hallazgo? Qué ocurre, por ejemplo, con los fondos utilizados para dicha investigación, ¿tiene el mismo impacto que esos fondos sean públicos o privados? ¿Qué ocurre con el Journal que dio paso a una publicación que no cumple con lo prometido? ¿Qué ocurre con las carreras profesionales de los involucrados (autores y editores)? Y cuando se trata de investigaciones que afectan directamente a la vida de personas (salud, nanotecnología, fármacos, otros) ¿cómo pueden éstos reaccionar, defenderse, quejarse?

Las retractaciones, indica Nature, es un proceso creciente. Así lo muestra el siguiente gráfico que señala una expansión dramática a partir de 2005. Dicha información proviene de un análisis que la ISI Web of Knowledge ha hecho de sus registros de miles de Journals.

Razones hay varias. El trabajo citado informa que un 44% corresponde a conductas inadecuadas, un 39% a errores involuntarios y 17% a otras causas. Y por supuesto, este aumento significativo se puede explicar por el desarrollo de los medios electrónicos, la implementación de monitoreos de una precisión sin precedentes y su amplia difusión a través de redes sociales.

El Dr. Gabriel León es bioquímico e investigador del Centro de Biotecnología Vegetal de la Universidad Andrés Bello. Pero también es mi colega bloggero. Le pregunté acerca de esto y me envío una sugestiva posible razón detrás de esta tendencia:

 “Este fenómeno se está haciendo muy común. El famoso ‘publish or perish’ ha hecho que muchos P.Is. ya no estén tan encima de sus (multiples) líneas de investigación; los post-docs a veces se arrancan con los tarros y, si bien no hay intención de engañar, aparece la falta de rigurosidad en los experimentos y análisis (…) Otras veces de frentón hay engaño: la presión por publicar, sobretodo en líneas ‘hot’ o cuando un profesor se juega el tenure, puede ser satánica”.

Y no se piense que este fenómeno afecta a publicaciones con mecanismos de edición deficientes, pues uno de los Journals con más “retractions” es el prestigioso Proceedings of the National academy of Sciences (PNAS), quien aumentó desde cerca de 7 retractaciones en el período 2001-05 a casi 24 entre 2006-09.

Yo le enseño a mis estudiantes de periodismo y comunicación social de la ciencia que una retractación es una fuente de noticia (desde ese punto de vista, la curva del gráfico anterior se ve “jugosa”!!). Me la juego por esa postura por el aumento exponencial de casos y porque no está claro cómo reaccionan públicamente las instituciones científicas (centros de investigación y journals que publican) ante la ocurrencia de este tipo de hechos.

Cuán cerca o lejos estamos en Chile de este fenómeno, todavía es un misterio. Escribí un correo a varios investigadores caracterizados por su productividad científicas, y la respuesta de uno de ellos, Dr. Roberto Néspolo del Instituto de Ciencias de la Tierra y Evolución de la Universidad Austral de Chile, es que hay razones para estar alerta.

“En Chile estamos muy retrasados en lo que a cultura de la transparencia científica se refiere. Virtualmente, cualquier set de datos puede ser inventado o plagiado sin posibilidad alguna de que esto sea pesquisado (puedes copiarlos en un cuaderno viejo, simularlos o medir un par de bichos o hacer sólo un par de réplicas y retocar los datos para el resto). Uno mismo ha sido testigo de cómo colegas o estudiantes cuentan que “cocinan” datos sacando un promedio de la muestra como dato adicional (inflando el tamaño muestreal) o “podando” puntos que caen fuera de la curva. Borrando los datos más altos y más bajos para reducir el error estándar o eliminando tratamientos experimentales que no “cumplen” con la hipótesis. Rara vez esto es condenado, menos decir, denunciado.

Los departamentos de ciencia Chilenos jamás han siquiera pensado en crear un comité de “buena conducta” científica que chequee dónde están los cuadernos originales de datos, de comprobar que la información publicada ciertamente proviene de un análisis estadístico de los datos obtenidos o de investigar copias parciales o totales de textos en proyectos y publicaciones. Los cuadernos de datos no están numerados ni tampoco es posible acceder a un set de datos completo que ya esté publicado, generalmente, si uno se lo pide al autor (chileno). Pues bien, todas estas cosas son prácticas comunes en países como UK, Francia o USA.

Por ello, la tasa de “retracción” de artículos científicos es una grosera subestimación de la real tasa de ”mala conducta” científica.

En ciencias Ecológicas y Evolutivas la farsa perdura más pues es más difícil replicar un experimento en una población natural (que inherentemente, además, puede cambiar) que en una placa de petri.

Por otro lado, la tentación es tremenda, sobre todo con lo que significa hoy en día ganarse un Fondecyt o mejorar la tasa de publicaciones.

Es interesante este tipo de iniciativas. Pero falta mucho, partiendo por algún comité de “buena conducta” en cada Departamento y ciertamente, en Conicyt.

“Tenfold”

Un posteo en la sección Blogs de Nature le pone paños fríos a la situación, diciendo que “Over the past decade, (…) it’s still a miniscule sliver (about 0.02%) compared to the research literature”. Sin embargo, el hecho a monitorear es que, como destaca otra publicación de la misma revista, “(…) in 2009, Times Higher Education commissioned a survey by Thomson Reuters that counted 95 retractions among 1.4 million papers published (Nature) in 2008. But the same survey showed that, since 1990 — during which time the number of published papers doubled — the proportion of retractions increased tenfold”

Convergencia es una palabra bellísima. A mí me suena bien cada vez que la escucho. Me suena a solución, a arreglar algo que se echó a perder por estar desconectado, fragmentado, incomunicado. Las retractaciones son la expresión de una desconexión entre el aumento explosivo de los espacios para publicar la ciencia, la presión por publicar (y su falta de control interno) y el hecho cierto de que la producción científica está bajo un más intenso escrutinio público.

Mi impresión es que una mayor convergencia entre la comunidad científica y criterios de rendición de cuentas a la sociedad, son un marco que ayudará a enfrentar este tipo de situaciones que pueden provocar un daño más grande de lo que se cree.

El Dr. León (@gabotuitero en el planeta de los 140 caracteres) me sopla por interno que “Dice la leyenda que en la oficina editorial de Science tienen un diario mural con todas las retracciones de Nature (y lo propio pasaría en la oficina editorial de Nature…)”.

En un próximo posteo deseo abordar casos ocurridos en Chile. Si usted quiere colaborar, deje un comentario o envíe un correo a fmoreyc@gmail.com. Para leer análisis de casos revise este blog.

Y si demuestra la leyenda Science/Nature, saca premio.

ACTUALIZACIÓN!! 20/10/11

El Dr. Mario Pino, Decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile, el primero que me habló de las Retractions, hizo las tareas y me envió un correo con el resultado de su búsqueda en la ISI Web of Knowledge. Esto es lo que me dice:

Encontré una sola cita con retraction y Chile:

Plagiarism in scientific publications Author(s): Reyes, H (Reyes, Humberto) Source: REVISTA MEDICA DE CHILE  Volume: 137   Issue: 1   Pages: 7-9   Published: JAN 2009 Times Cited: 0 (from Web of Science) Cited References: 10

También estos papers son interesantes:

Title: Why and how do journals retract articles? An analysis of Medline retractions 1988-2008

Author(s): Wager Elizabeth; Williams Peter

Source: JOURNAL OF MEDICAL ETHICS  Volume: 37   Issue: 9   Pages: 567-570   DOI: 10.1136/jme.2010.040964   Published: SEP 2011

Times Cited: 1 (from All Databases)

Title: Analysis of Citations to Biomedical Articles Affected by Scientific Misconduct

Author(s): Neale Anne Victoria; Dailey Rhonda K.; Abrams Judith

Source: SCIENCE AND ENGINEERING ETHICS  Volume: 16   Issue: 2   Pages: 251-261   DOI: 10.1007/s11948-009-9151-4   Published: JUN 2010

Times Cited: 1 (from All Databases)

Gracias Mario!!!

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8 pensamientos en “Me retracto! Y qué?

  1. Genial que podamos discutir estos temas. Uno de los casos que recuerdo y que ha tenido un impacto social tremendo es el de la vacuna triple y la enterocolitis autística. Esta enfermedad fue inventada por Andrew Wakefield en Inglaterra en un paper fabricado que fue publicado en The Lancet. Una investigación periodística permitió decubrir que Wakefield deseaba crear una nueva vacuna (para eso armó una empresa, de la que su esposa era la CEO y cuyo capital salió de un grupo de abogados ligados a grupos anti-vacunación) pero antes de hacerlo necesitaba desprestigiar a la vacuna existente. La farsa de Wakefield es el punto de partida del mito que la vacunación produce autismo, lo que ha causado grandes problemas de salud pública en el mundo.
    De yapa, algo de evidencia acerca de lo que te contaba de Science y Nature
    http://blogs.nature.com/news/2009/07/science_vs_nature.html
    Saludos.

  2. Pingback: Me retracto! Y qué? « ACHIPEC

  3. Wow! Recuerdo cuando comentaste esto en “ciencia y medios” y quedamos todos o.O
    Pues realmente esto en el mundo científico no se tiene info. Aunque si lo piensas objetivamente, es algo que tiene que ocurrir, por mucho que trabajemos con el método científico y cada cosa que se publique sea “demostrable” muchas veces las interpretaciones nos juegan malas pasadas, pecando de inocente con el comentario…
    Porque para que estamos con cosas, muchos laboratorios, que por suerte no ha sido mi caso, presionan y exigen numero de publicaciones a lo que “cientificos” (si se les puede seguir llamando asi -.-) recurren a ciertas “manos magicas” para poder tener una pronta publicación.

    Se espera el próximo post!!

    Saludos!

  4. Me encanta la iniciativa que haz tenido de abordar el tema, porque creo que hoy en día es mayor el impulso de fama que el compromiso científico que es la base para ser quienes somos y dedicar nuestra vida a la investigación. Debería haber más sociedad científica responsable y darnos el ejemplo a las generaciones futuras de lo que vamos dejando a la población,porque más que mal, esperan es nuestros descurimientos e innovaciones.

  5. Por fin, sale a la luz pública en CHILE, este tipo de cosas, hay un dicho muy cierto, las estadísticas no mienten, pero se pueden manipular!!!!!

    Esto claramente es éticamente incorrecto, pero lamentablemente cada vez vemos como más y más personas están más preocupadas por la cantidad de sus publicaciones que por la rigurosidad de sus experimentos.

    En cada ocasión que se habla de ética, solo se tratan los mismos problemas de siempre, el uso de animales, los modelos experimentales, autorias y coautorias, la paleteada del amigo que lo incluye en el paper, etc, pero nunca se habla de esto, de cuan necesario es que los cuadernos de laboratorio sean una base de datos que se pueda auditar.

    En Chile, no hay nadie que realice auditorias en ciencia, es necesario llegar a esto, para hacer de la ciencia una práctica transparente, NO LO CREO. Siempre creeré que el orgullo de un trabajo bien realizado debe estar por encima de los beneficios económicos que este pueda traer consigo. El sistema es maquiabelico en esto, te fuerza a que obtengas resultados si o si, para darte más dinero, pero es el sistema el ente realmente responsable de algunas malas prácticas, son los máximos exponentes de las ciencias en Chile, los que por estar en sus escritorios, o haciendo de lobbistas en algún evento con autoridades publicas, los responsables de la poca rigurosidad de los resultados de los experimentos de sus investigadores de postgrado?, son los investigadores de postgrado los responsable, de aumentar artificialmente los n, para poder cumplir con la cuota necesaria para realizar el análisis estadístico que le “SIRVA” a sus propósitos, o son los alumnos de pregrado, los que creen ciegamente en sus tutores, sean estos de postgrado o P.I.

    Creo que todos estos actores tienen parte de culpa. si generamos alumnos de pregrado más rigurosos y sin tanto complejo de inferioridad frente a sus tutores, podremos solucionar algo de esto. mientras más críticos sean los alumnos, mas rigurosos tendremos que ser, para replicar lo que decimos.

    Como le digo a todos mis alumnos: ” NO DEJEN DE SER EL NIÑO DE 4 AÑOS, que pregunta ¿por que?, ¿por que?, ¿por que?. SIEMPRE, PERO SIEMPRE, PREGUNTEN ¿POR QUE? hasta que la respuesta los deje satisfechos dentro de sus rengo de conocimientos.

  6. Sin duda interesante el aumento en las retracciones en los ultimos años, y concuerdo con Gabriel al decir que mucho de esto es generado por la presion de obtener tenure y renovar u obtener un grant.
    No entiendo cuando se dice “En Chile estamos muy retrasados en lo que a cultura de la transparencia científica “, creo que esto no es un efecto solo en Chile y a pesar de que trabajo en USA, nunca he conocido un lugar en el cual realmente haya un comite de buena conducta o politicas de archivo de datos tan rigurosas. Estas practicas son sumamente comunes en industria donde si se estila mantener notebooks numerados y firmados, donde cada experimento debe estar explicado y cada resultado archivado. Esto desafortunadamente no es una practica habitual en laboratorios de investigacion basica donde no se busca el patentamiento, y el archivo de datos es solamente dependiente del estilo del P.I.
    Creo que un factor que influye en lo poco que vemos retracciones en Chile puede deberse a la falta de impacto en muchas publicaciones, y por eso tambien creo que las retracciones se ven mucho mas frecuentemente en journals de alto impacto, donde una publicacion puede realmente cambiar la forma de pensar de un campo de investigacion, resultados que de no ser correctos van a ser detectados por otros laboratorios y hacer llegar esta informacion a los editores para solicitar una investigacion o una explicacion a los autores. No estoy diciendo que esta sea la unica razon de que esto no sea algo frecuente en Chile, y sin duda creo mas en que la comunidad cientifica en Chile es muy honesta con sus resultados.
    Me parece que el peer-review y las criticas de los pares son sin duda la mejor manera de controlar la calidad de la ciencia. No veo que sea realmente eficiente formar comites que revisen cada detalle de cada experimento fallido o exitoso en un cuaderno, es muy dificil poder detectar a alguien que realmente esta trabajando para falsificar datos.

  7. Y esto nos lleva al peer review. Cuando un científico quiere publicar sus hallazgos le entrega su trabajo a una revista (gratis). La revista contacta a prestigiosos científicos para que revisen estos trabajos (gratis). Una vez revisado, la revista publica el trabajo y cobra por verlo…o sea, las revistas obtienen una ganancia a cambio de nada. Como el peer review es gratis y muchos científicos están muy ocupados, la revisión no lo hacen ellos sino que un postdoc o un estudiante de doctorado de su lab, algo que es muy común. Quienes revisan estos trabajos saben quienes son los autores y donde trabajan. Recuerdo que hace años atrás a una profesora de la UC le pidieron unos controles insólitos y a otra profesora le dijeron que su inglés era muy malo y que se consiguiera un editor de inglés. Lo gracioso es que esa profesora es de EEUU y llevaba 5 años viviendo en Chile.
    El peer review funciona para verificar que los datos mostrados calzan con lo que los autores proponen en el paper. En ese sentido es posible fabricar un paper que sea coherente y que pase el peer review. Muchas revistas, sobretodo de biología, han implementado el peer review digital de las imágenes y las instrucciones son claras: no se puede “embellecer” una imagen. No se pueden hacer cambios a partes de las figuras. Miren este link con bellas figuras manipuladas de J. Cell Biol que es la base de la politica de imágenes de varias revistas: http://jcb.rupress.org/content/166/1/11.full
    Creo que la discusión da para mucho, pero una cosa saco en limpio: que bueno que existen las retracciones! pensar que una actividad tan compleja como la ciencia está libre de errores o manipulaciones es un poco inocente. Esta actividad es realizada por seres humanos y está sujeta a todas nuestras pifias. Pero en pocas actividades, cuando alguien mete las patas, se da la cara y se dice: si, me equivoqué…pido disculpas.

  8. Interesante post!. Tal y como mencionan Gabriel y Alejandro, no existe a nivel academico algo que vigile y prevenga este tipo de situaciones. En general hay mecanismos que reaccionan ante estas violaciones a la etica, pero no que la eviten.
    Al menos en mi area (genomica, bioinformatica) he visto que hay un cambio de mentalidad con respecto al accesso abierto a los datos y la informacion con la que estas generando tus resultados y conclusiones, pero imagino que para areas mas competitivas, como en biomedicina, lograr un cambio de mentalidad en los investigadores es un poco mas dificil, especialmente por la competencia que existe.

    Sobre las retracciones, yo creo que es importante distinguir entre los diferentes casos. Hay muchos casos de retracciones honestas, que se deben simplemente a que los mismo autores se dieron cuenta de que sus resultados eran incorrectos, o que la evidencia de otros investigadores lo demostro. No se si hay una comparacion en numeros de cuantas retracciones corresponden a estos casos y cuantas son por que realmente hubo un intento de falsificar informacion.

    Creo que lo que dice el Dr. Nespolo es en parte cierto, pero es algo que no ocurre solamente en Chile. Los investigadores deben hacer publicos sus datos crudos, no solamente los datos analizados utilizados en el paper. No solo como una forma de validacion de las mismas conclusiones, pero tambien como una herramienta que puede permitir a otros investigadores tomar esos datos e incorporarlos en sus trabajos. La National Science Foundation (NSF) esta exigiendo un plan de datos en cada propuesta, en donde el investigador tiene que decir como y en donde van a estar disponibles sus datos (hay todo un debate asociado a la infraestructura, costos, etc, pero eso da para otro post).

    Sobre lo que comenta Gabriel del peer review, una de las soluciones a ese modelo es que lo investigadores publiquen en revistas Open Access. El problema es que igual hay un costo asociado, que no lo paga el usuario de la revista con la suscripcion, si no que el investigador al momento de enviar un paper. Otro modelo interesante es el open peer review (como Biology Direct), en donde todo es publico, los nombres de los reviewers, sus comentarios, etc.

    A modo de anecdota, nosotros publicamos recientemente un paper en esa revista, luego de que lo rechazaran en otra. Lo interesante es que los comentarios de los revisores fueron mucho mas criticos pero utiles en Biology Direct que en la otra revista. Puede ser que el hecho que las revisiones sean abiertas (y aparezcan publicadas junto al articulo) hace que el revisor se tome el trabajo mas serio y justifique mejor su opinion del articulo.

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